(Narra Lucy)
Me desperté y me estiré
tranquilamente. Creo que había oído algo fuera, pero no me imaginé
nada. A si que cogí la ropa y entré a la ducha. Cuando salí, me
vestí y bajé a desayunar.
Mientras me tomaba el café, sonó el
timbre. Corrí hacia la puerta y miré por la mirilla.
-Pasa- sonreí y abrí la puerta
-Buenos días. ¿Que tal has dormido,
princesa?- preguntó Louis con una sonrisa.
-Genial.- me quedé mirándole a los
ojos embobada.- Oh... esto... lo siento. Pasa.- sonreí
-Gracias- pasó
-¿Y como es que vienes a mi casa un
lunes por la mañana? A las seis y media... A ti te da tiempo ha
arreglarte o a algo?- reí
-Pues eso... Que son las siete menos
diez guapa...- me miró con una sonrisa. Miré el reloj, y
efectivamente. Las seis y cincuenta y uno.
-LOUIS QUE LLEGAMOS TARDE!- grité
corriendo hacia la cocina y apagando la música. Cojí corriendo la
mochila las llaves y el móvil y salí de la cocina. Louis me
esperaba con la puerta abierta.
-TIO QUE EN CINCO MINUTOS NO
LLEGAMOS...- le cojí de la mano y le arrastré hasta fuera de la
casa. Cerré la puerta y corrí calle abajo.
-TENEMOS QUE CORRER- grité
Corrimos hacia el instituto. Desde mi
casa hasta él había veinte minutos caminando.
Cuando llegamos a la puerta saqué el
móvil y miré el reloj. Las siete y tres.
-Llegamos tarde... Que hacemos?-
pregunté preocupada.
-Ven- me cojió de la mano y sentí un
escalofrío, pero le sonreí.
Llegamos a la puerta de la clase de
Sociales.
Louis llamó a la puerta y abrió.
-B...buenos días...- dijo indeciso.
-Llega usted tarde, señor Tomlinson.
¿Me podría decir quién es la señorita a la que coje usted la
mano?- dijo el profesor con su cara de enfado de siempre.
-Soy Lucia Jonshon- dije adelantando un
paso con la mirada baja.
-Ya hablaremos de esto, señor
Tomlinson y señorita Jonshon. Ahora entren a la clase.
Le apreté la mano a Louis que me miró.
Nos dirijimos hacia dos sitios libres.
-Ustedes dos. No me hagan enfadar más
y suéltense las manos- dijo el profesor.
-¿Y eso por qué?- dijo Louis dandose
la vuelta.
-Está prohibido dar muestras de afecto
en el centro. Ahora háganme caso.
-Quiero a Louis. No tengo porque
soltarle la mano- dije arrepentida de ello.
-Al final de la clase quiero que se
acerquen a mi clase a hablar conmigo. Ahora siéntense.
Nos sentamos al final de la clase. Me
senté al lado de una ventana y observé el paisaje de fuera. A lo
lejos oía las palabras del profesor.
Louis me despertó con un toquecito en
la cabeza. Le miré y se rió de la forma de la que sólo él sabe.
No pude evitar reír en sielncio.
Al final nos echaron de clase. Al salir
me senté apoyando la espalda en la puerta.
-Ven- me cogió de ambas manos y me
levanté. Me quedé enfrente suya. Me sacaba media cabeza. A si que
me puse de puntillas y le bese suavemente.
En mitad del beso sonreí.
Cuando nos separamos, sonreí a la vez
que él.
-¿Vamos fuera?- dijo cojiendome de la
mano otra vez.
-Vamos.
Salimos y nos sentamos al pie del
árbol.
Apoyé mi cabeza en su hombro.
-Es raro... Nunca me han echado de
clase.- dije
-Nunca... ¿pero nunca nunca?- preguntó
sorprendido.
-No...- reí.
-Esto... ¿Lucia?- pregunto borrando la
sonrisa de la cara y mirandome.
-¿Louis? ¿Pasa algo?- le miré a los
ojos
-Tu... tu... ¿Querrías ser mi novia?
Me quedé asombrada. No me esperaba esa
pregunta. Ya sabía que Lou me gustaba y que éramos algo más que
amigos... más que mejores amigos. Pero aún así... no le veía como
novio. Y no sabía si estaba preparada para otra relación.
-Te quiero, Louis. Pero... no se...-
baje la vista y miré el collar que me había regalado Niall.
Y me acordé de él.
Niall... era mi mejor amigo. Y yo
pasaba demasiado tiempo con Louis.
-No. No... puedo...-me limpié una
lágrima- No lo malinterpretes... es solo que no estoy preparada. Me
gusta como estamos ahora. Si, estoy enamorada de ti. Lo podría
gritar por todo el mundo, pero... entiéndeme. Y me arrepentiré toda
la vida. Pero creo que por ahora es lo correcto. Se que por esto las
cosas pueden cambiar... Y creo que lo harán. Lo siento Louis...-
terminé la frase con un sollozo.
-Entiendo... Lo siento. Pensé que...
Déjalo. Siento haberte rayado con esto- sonrió cansado y tocó la
campana.
Los alumnos empezaron a salir del
edificio. Louis se despidio con la mano y una sonrisa muy triste y
caminó hacia la cafetería.
Me tapé la cara con las manos. Llegó
Nuria sola.
-Hola... llantos, ¿por qué?- preguntó
cansada sentandose a mi lado.
-Louis me ha pedido salir.
-Genial, no.- dijo sonriendo- Pensé
que ya salíais... y tal... Pero bueno... hacéis una pareja perf...
-Le he dicho que no- corté
Nuria me miró con los ojos muy
abiertos. Se lo expliqué todo y nos quedamos en silencio.
Tenía que ir a hablar con el profesor.
Pero no fuí.
-Sabes...- dije con una sonrisa
cansada- Mañana es mi cumpleaños.
-Oh... lo había olvidado- dijo-
Quieres algo en especial?
Bajé la vista y sonreí trsitemente.
-Sólo recuperarle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario